Santa Teresa Benedicta de la Cruz
virgen

Edith Stein nació en 1891 en el seno de una familia judía. Fue una gran estudiosa de Filosofía. Recibió la vida nueva por el Bautismo. Con el nombre de Teresa Benedicta de la Cruz, se consagró en la Orden de las Carmelitas Descalzas. Fue arrestada en su monasterio por orden de las autoridades nazis y, bajo ese régimen nefasto y enemigo de la fe y de la dignidad del hombre, murió en las cámaras de gas del campo de exterminio de Auschwitz, cerca de Cracovia (Polonia) en 1942.

 

Año impar

 

 

Circunciden sus corazones.
Amarán al extranjero, ya que han sido extranjeros

Lectura del libro del Deuteronomio     10, 12-22

Moisés habló al pueblo diciendo:
Y ahora, Israel, esto es lo único que te pide el Señor, tu Dios: que lo temas y sigas todos sus caminos, que ames y sirvas al Señor, tu Dios, con todo tu corazón y con toda tu alma, observando sus mandamientos y sus preceptos, que hoy te prescribo para tu bien.
Al Señor, tu Dios, pertenecen el cielo y lo más alto del cielo, la tierra y todo lo que hay en ella. Sin embargo, sólo con tus padres se unió con lazos de amor, y después de ellos los eligió a ustedes, que son su descendencia, prefiriéndolos a todos los demás pueblos, como sucede hoy.
Por eso, circunciden sus corazones y no persistan en su obstinación, porque el Señor, su Dios, es el Dios de los dioses y el Señor de los señores, el Dios grande, valeroso y temible, que no hace acepción de personas ni se deja sobornar. El hace justicia al huérfano y a la viuda, ama al extranjero y le da ropa y alimento. También ustedes amarán al extranjero, ya que han sido extranjeros en Egipto.
Teme al Señor, tu Dios, y sírvelo; vive unido a él y jura por su Nombre. Él es tu gloria y tu Dios, y él realizó en tu favor esas tremendas hazañas de que fuiste testigo. Porque cuando tus padres bajaron a Egipto, eran apenas setenta personas, y ahora el Señor te ha hecho numeroso como las estrellas del cielo.

Palabra de Dios.

SALMO     Sal 147, 12-15. 19-20

R. ¡Glorifica al Señor, Jerusalén!

O bien:

Aleluia.

¡Glorifica al Señor, Jerusalén,
alaba a tu Dios, Sión!
El reforzó los cerrojos de tus puertas
y bendijo a tus hijos dentro de ti. R.

El asegura la paz en tus fronteras
y te sacia con lo mejor del trigo.
Envía su mensaje a la tierra,
su palabra corre velozmente. R.

Revela su palabra a Jacob,
sus preceptos y mandatos a Israel:
a ningún otro pueblo trató así
ni le dio a conocer sus mandamientos. R.

ALELUIA     Cf. 2Tes 2, 14

Aleluia.
Dios nos llamó, por medio del Evangelio,
para que poseamos la gloria de nuestro Señor Jesucristo.
Aleluia.

EVANGELIO

Lo matarán y resucitará.
Los hijos están exentos del impuesto

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo     17, 22-27

Mientras estaban reunidos en Galilea, Jesús les dijo: «El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres: lo matarán y al tercer día resucitará.» Y ellos quedaron muy apenados.
Al llegar a Cafarnaúm, los cobradores del impuesto del Templo se acercaron a Pedro y le preguntaron: «¿El Maestro de ustedes no paga el impuesto?» «Sí, lo paga,» respondió.
Cuando Pedro llegó a la casa, Jesús se adelantó a preguntarle: «¿Qué te parece, Simón? ¿De quiénes perciben los impuestos y las tasas los reyes de la tierra, de sus hijos o de los extraños?» Y como Pedro respondió: «De los extraños,» Jesús le dijo: «Eso quiere decir que los hijos están exentos. Sin embargo, para no escandalizar a esta gente, ve al lago, echa el anzuelo, toma el primer pez que salga y ábrele la boca. Encontrarás en ella una moneda de plata: tómala, y paga por mí y por ti».

Palabra del Señor.

Acerca de este pasaje del evangelio, el biblista Ariel Álvarez Valdés explica que la respuesta que da Pedro a los cobradores del impuesto al templo, traduciría la opinión de Jesús de que efectivamente, se debía contribuir con el impuesto a sostener el templo, aunque al redactarse el evangelio se introdujo el dialogo de Jesús con Pedro, porque el evangelio se escribió en un contexto socio político distinto. En efecto, después de la destrucción del templo de Jerusalén, el emperador Vespasiano viendo que existía un impuesto al Templo pagado por los judíos, ordenó que se lo siguiera cobrando con el nombre de Fiscus Iudaicus (=impuesto judío) y lo recaudado se destinaba al templo de Júpiter Capitolino en roma. En este contexto Mateo sabía que era peligroso que los cristianos de su comunidad no pagaran el impuesto y probablemente utilizó el episodio del impuesto al Templo de Jerusalén para incluirlo en su evangelio. Por lo que a la escena primitiva de Pedro y los cobradores de impuestos, Mateo le añadió una segunda escena creada por él en la que Jesús se acerca a Pedro y le pregunta:  «¿Qué te parece, Simón? ¿De quiénes perciben los impuestos y las tasas los reyes de la tierra, de sus hijos o de los extraños?» Pedro respondió: «De los extraños,». Los extraños son el resto de los ciudadanos y habitantes del imperio. Los exceptuados la elite gobernante, todos los demás deben pagar. Con este diálogo Mateo dice a sus lectores que el pago del impuesto lejos de ser una humillación es una señal de honra porque no eran hijos de los reyes de la tierra sino extraños. De esta forma Mateo dio vuelta el planteo y convirtió un impuesto humillante (que todos sabían que iba a parar al Templo de Júpiter) en un signo de dignidad cristiana, y además servía para evitar cualquier escándalo, esto sería, ofender a la elite gobernante que podría perseguirlos. Que la moneda salga de la boca de un pez, simboliza la providencia divina, porque en el evangelio de Mateo el pez simboliza la misericordia de Dios. Cuando Pedro busca la moneda en el pez para pagar el impuesto los lectores entienden que el pago del impuesto no representa para ellos un problema, porque Dios cuidará de sus necesidades (confr. Ariel Álvarez Valdés, ¿”Hizo Jesús aparecer una moneda en la boca de un pez?”, “Enigmas de la Bibila” Nº 18, Edi. San Pablo, págs. 55/65).