Memoria obligatoria Blanco

Bienaventurada Virgen María del Valle

Nuestra Señora del Valle
Memoria

Vi la nueva Jerusalén,
embellecida como una novia preparada para recibir a su esposo.

Lectura del libro del Apocalipsis     21. 1-5a

Yo, Juan, vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra desaparecieron, y el mar ya no existe mas.
Vi la Ciudad santa, la nueva Jerusalén, que descendía del cielo y venía de Dios, embellecida como una novia preparada para recibir a su esposo.
Y oí una voz potente que decía desde el trono: «Esta es la morada de Dios entre los hombres: El habitará con ellos, ellos serán su pueblo, y el mismo Dios será con ellos su propio Dios. Él secará todas sus lágrimas, y no habrá más muerte, ni pena, ni queja, ni dolor, porque todo lo de antes pasó».
Y el que estaba sentado en el trono dijo: «Yo hago nuevas todas las cosas».

Palabra de Dios.

O bien:

Dios nos ha elegido en Cristo
antes de la creación del mundo

Lectura de la carta del Apóstol san Pablo a los cristianos de Efeso     1, 3-6. 11-12

Bendito sea Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo,
que nos ha bendecido en Cristo
con toda clase de bienes espirituales en el cielo,
y nos ha elegido en El, antes de la creación del mundo,
para que fuéramos santos
e irreprochables en su presencia,
por el amor.

El nos predestinó a ser sus hijos adoptivos
por medio de Jesucristo,
conforme al beneplácito de su voluntad,
para alabanza de la gloria de su gracia,
que nos dio en su Hijo muy querido.

En El, nosotros,
los que hemos puesto nuestra esperanza en El,
hemos sido constituidos herederos
y destinados de antemano,
para ser alabanza de su gloria,
según el previo designio
del que realiza todas las cosas conforme a su voluntad.

Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL     Jdt 16, 13-15

R. ¡Alabado sea Dios, el Señor!

Cantaré a mi Dios un canto nuevo:
Señor, Tú eres grande y glorioso,
admirable por tu poder e invencible. R.

Que te sirvan todas las criaturas
porque Tú lo dijiste y fueron hechas,
enviaste tu Espíritu y El las formó. R.

Las montañas y las aguas se sacudirán desde sus cimientos.
las rocas se derretirán como cera en tu presencia,
pero Tú siempre te muestras popicio con aquéllos que te temen. R.

ALELUIA Cf. Lc 2, 19

Aleluia
¡Feliz la Virgen María,
que conservaba la Palabra de Dios
y la meditaba en su corazón!
Aleluia

EVANGELIO

Cuánto se dolía y padecía esa piadosa Madre,
contemplando las penas de su Hijo

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan     19, 25—27

Junto a la cruz de Jesús, estaba su madre y la hermana de su madre, María, mujer de Cleofás, y María Magdalena.
Al ver a la madre y cerca de ella al discípulo a quien El amaba, Jesús le dijo: «Mujer, aquí tienes a tu hijo». Luego dijo al discípulo: «Aquí tienes a tu madre». Y desde aquella hora, el discípulo la recibió como suya.

Palabra del Señor.

 

En 1620 los indios calchaquíes comenzaron a honrar a su modo, en la cueva de Choya, la imagen de la Virgen María. La imagen, encontrada en una gruta, constituye una señal de la protección divina sobre el pueblo de Catamarca y de los alrededores. La presencia de María contribuyó a la unidad de las razas pacificando los corazones de los españoles y de los diaguitas y calchaquíes. El pueblo reconocido, convirtió en Santuario su templo.

El lugar del hallazgo de la imagen es una gruta, o sea, una hendidura en la roca que cobija esa misteriosa imagen venerada por los nativos, antiguos y legítimos habitantes de estas tierras, que seguramente, encuentran identidad y protección en ese ícono.

La imagen de María Santísima en el Misterio de su Inmaculada Concepción es descubierta en Choya y trasladada a San Isidro (Valle Viejo) por Manuel de Salazar.(fuente http://morenitadelvalle.com.ar/sitio/historia/hallazgo-de-la-imagen/)

 

 

LECTURAS DE LA FERIA: SÁBADO

Eligieron a siete hombres llenos del Espíritu Santo

Lectura de los Hechos de los Apóstoles     6, 1-7

En aquellos días:
Como el número de discípulos aumentaba, los helenistas comenzaron a murmurar contra los hebreos porque se desatendía a sus viudas en la distribución diaria de los alimentos.
Entonces los Doce convocaron a todos los discípulos y les dijeron: «No es justo que descuidemos el ministerio de la Palabra de Dios para ocuparnos de servir las mesas. Es preferible, hermanos, que busquen entre ustedes a siete hombres de buena fama, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, y nosotros les encargaremos esta tarea. De esa manera, podremos dedicarnos a la oración y al ministerio de la Palabra.»
La asamblea aprobó esta propuesta y eligieron a Esteban, hombre lleno de fe y del Espíritu Santo, a Felipe y a Prócoro, a Nicanor y a Timón, a Pármenas y a Nicolás, prosélito de Antioquía. Los presentaron a los Apóstoles, y estos, después de orar, les impusieron las manos.
Así la Palabra de Dios se extendía cada vez más, el número de discípulos aumentaba considerablemente en Jerusalén y muchos sacerdotes abrazaban la fe.

Palabra de Dios.

SALMO    Sal 32, 1-2. 4-5. 18-19 (R.: 22)

R. Señor, que tu amor descienda sobre nosotros,
conforme a la esperanza que tenemos en ti.

O bien:

Aleluia.

Aclamen, justos, al Señor:
es propio de los buenos alabarlo.
Alaben al Señor con la cítara,
toquen en su honor el arpa de diez cuerdas. R.

Porque la palabra del Señor es recta
y él obra siempre con lealtad;
él ama la justicia y el derecho,
y la tierra está llena de su amor. R.

Los ojos del Señor están fijos sobre sus fieles,
sobre los que esperan en su misericordia,
para librar sus vidas de la muerte
y sustentarlos en el tiempo de indigencia. R.

ALELUIA

Aleluia.
Resucitó Cristo, que creó todas las cosas
y tuvo misericordia de su pueblo.
Aleluia.

EVANGELIO

Vieron a Jesús caminando sobre el agua

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan    6, 16-21

Al atardecer, sus discípulos bajaron a la orilla del mar y se embarcaron, para dirigirse a Cafarnaún, que está en la otra orilla. Ya era de noche y Jesús aún no se había reunido con ellos. El mar estaba agitado, porque soplaba un fuerte viento.
Cuando habían remado unos cinco kilómetros, vieron a Jesús acercarse a la barca caminando sobre el agua, y tuvieron miedo. El les dijo: «Soy yo, no teman.»
Ellos quisieron subirlo a la barca, pero esta tocó tierra en seguida en el lugar adonde iban.

Palabra del Señor.

 

Luego de haber dicho que la Iglesia primitiva tenía un solo corazón y una sola alma (v. Hechos 4,32), el libro de los Hechos de los Apóstoles nos habla de una división profunda entre los cristianos de Jerusalén, que será causa de persecución contra una parte de ellos (no contra los que estaban estrechamente relacionados con los apóstoles), aunque esto conducirá a una etapa misionera (Hechos 8,1-4) como se verá en las lecturas de los días subsiguientes.

Si la comunión de bienes, había sido una característica de la primera comunidad,  dejó de serlo porque en la comunidad de Jerusalén hay dos grupos de creyentes judíos que luchan por los bienes comunes. “el desacuerdo entre los dos grupos de cristianos jerosolimitanos se trasladó a la vida económica (desde entonces ha habido muchas luchas internas en la Iglesia), porque los hebreos (que eran sin duda el grupo más numeroso) trataban de obligar a los helenistas a alinearse con ellos, quitando a las viudas helenistas, que probablemente dependían por completo de esta ayuda, su parte de los fondos comunes” (confr. Raymond E. Brown, “Cristo en los evangelios del año litúrgico”, Editorial Sal Terrae, 2010, pag. 383).

Lo cierto es que la intención del autor del libro de los Hechos no es poner el foco en la situación de conflicto sino en la forma que aquella se superó manteniendo la unidad de la comunidad.

Los doce no toman una posición partidaria; se decidió en favor del pluralismo es decir,  se comprendió que tolerar diferencias en las prácticas y en las actitudes teológicas era mejor que destruir la comunión (koinónía); la elección se realiza en un contexto de oración y de imposición de manos.   Jesús no esbozó ningún proyecto o estructura de la iglesia, sin embargo en la iglesia hay un elemento humano y un elemento divino. Por eso respetando estos dos elementos inseparables, la estructura de la iglesia aspecto humano, inspirada por el Espíritu Santo, de allí el contexto de oración en que se toma la decisión,  puede y debe necesariamente adaptarse a las necesidades de nuestro tiempo.

El pasaje del evangelio que escuchamos hoy constituye el final de la escena de la multiplicación de los panes y sirve de transición entre este relato y la escena que tiene lugar al día siguiente, cuando la multitud se acerca a Jesús y escucha el discurso del pan de vida. En este contexto las personas  impresionadas por el carácter milagroso del signo de la multiplicación de los panes, se disponían a aclamar a Jesús como mesías político (v. Jn 6,15). Pero Jesús es mucho más que eso y no puede quedar limitado por lo que significan unos títulos como los de «el Profeta» o «rey». El hecho de caminar sobre las aguas, una manifestación de su divinidad,  es un signo que se encarga de interpretar el mismo Jesús, y lo hace mediante la expresión única del nombre divino «yo soy».