Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto     15, 20-26. 28

Hermanos:
Cristo resucitó de entre los muertos, el primero de todos. Porque la muerte vino al mundo por medio de un hombre, y también por medio de un hombre viene la resurrección.
En efecto, así como todos mueren en Adán, así también todos revivirán en Cristo, cada uno según el orden que le corresponde: Cristo, el primero de todos, luego, aquellos que estén unidos a Él en el momento de su Venida.
En seguida vendrá el fin, cuando Cristo entregue el Reino a Dios, el Padre, después de haber aniquilado todo Principado, Dominio y Poder. Porque es necesario que Cristo reine hasta que ponga a todos los enemigos debajo de sus pies. El último enemigo que será vencido es la muerte.
Y cuando el universo entero le sea sometido, el mismo Hijo se someterá también a aquel que le sometió todas las cosas, a fin de que Dios sea todo en todos

Reflexión: al escuchar sobre la muerte y resurrección me surge una frase que escuche una vez que decía » si el final no es feliz, es que todavía no es el final» y cuando hablamos de sacrificios, retos que nos pone la vida, obstáculos y la misma muerte, como cristianos tenemos que tener esa meta presente, Jesús después de todo lo que vivió en la tierra, las persecuciones, la pasión y la misma crusificcion nos muestra un final no feliz, pero no se queda con eso va un paso mas y es ahí donde aparece la resurrección, ese paso a la vida eterna en compañía del Padre y el gloria absoluta, donde todo lo malo se convierte en bueno y donde todo lo que parece un final trágico se convierte en un final feliz.

Con esa premisa es que tenemos que afrontar nuestra vida, nuestros momentos y las situación que nos tocan vivir….. si el feliz no es feliz, es que aun no es el final.