Lectura de la carta a los Hebreos     11, 8. 11-12. 17-19

Hermanos:
Por la fe, Abraham, obedeciendo al llamado de Dios, partió hacia el lugar que iba a recibir en herencia, sin saber a dónde iba. También por la fe, Sara recibió el poder de concebir, a pesar de su edad avanzada, porque juzgó digno de fe al que se lo prometía. Y por eso, de un solo hombre, y de un hombre ya cercano a la muerte, nació una descendencia numerosa como las estrellas del cielo e incontable como la arena que está a la orilla del mar.
Por la fe, Abraham, cuando fue puesto a prueba, presentó a Isaac como ofrenda: él ofrecía a su hijo único, al heredero de las promesas, a aquel de quien se había anunciado: De Isaac nacerá la descendencia que llevará tu nombre. Y lo ofreció, porque pensaba que Dios tenía poder, aun para resucitar a los muertos. Por eso recuperó a su hijo, y esto fue como un símbolo.

Palabra de Dios.

Reflexión: este domingo la iglesia nos trae el festejo de la sagrada familia y con ella nos muestra que el nacimiento de Jesús es mucho mas que una simple concepción / parto, sino que al nacer se constituye algo mas fuerte, mas sustentable, algo que crea un cimiento que marcara un camino y un futuro, y eso es la familia. Con su nacimiento Jesús hizo que la unión de Maria y José se conviertan en familia y eso es lo que Dios quiere mostrarnos y festejar este domingo, la constitución de una familia, una institución donde se educa a los chicos, donde se marca un camino, donde se les enseña, donde se comenten errores, donde se sufre y se festeja….ese pequeño mundo que formamos y que solo nosotros entendemos, con nuestros hijos, padres, hermanos, nietos, sobrinos, etc…. la familia es donde se nace como hombre/mujer, donde Jesús dio su primer muestra de amor humano.

Celebremos la familia, cuidemosla, hagamosla crecer,  de eso depende el futuro y es la manera de hacer expansivo nuestro amor.